martes, 6 de diciembre de 2011

No me voy a engañar más, soy gilipollas. 
Durante todo este tiempo he intentado creer 
que realmente algo me querías, que estupidez ¿no? 
A ver si acepto de una puta vez que no, que no te importo 
y que nunca te importé. Que nunca fui especial en tu vida, 
aunque tú fueras lo más especial que pasó por la mía. 
Que no darías todo lo que tienes por estar conmigo, 
aunque yo daría todo lo que soy por un minuto contigo.
Porque esto no tiene que ser justo, porque si fuera justo estarías aquí,
pero no, no tiene porque ser justo con nadie. 
Simplemente tú le fuiste fiel al corazón, 
como yo obedecí hasta este puto instante al mío. 
Sí, porque mi corazón no sabía hacer otra cosa más que quererte,
eras el centro de todo cariño.  Ahora está perdido, 
pues ya no sabe a quién querer, si tú, que fuiste lo único en lo que creyó, toda fe.
Explícale, dale tú una razón para confiar en alguien, para volver a amar. 
No puede ¿cómo hace? Si solo dejaste pedazos, 
pedazos que cada vez que vuelves se rompen un poco más,
pedacitos que tienen el mismo sentido de la existencia,
quererte con lo poco que son.  
Si es que aquí no hay justicia, solo hay dos corazones y un amor. 
Solo estoy yo, quien te quiso, quien te quiere y quien no sabe quien te querrá.
                                   დ

viernes, 2 de diciembre de 2011

Si mi vida se resumiera en momentos, si tuviera que elegir los segundo en los que fui feliz, tú estarías en ellos. Eres el tiempo que quiero recordar, pues me pasaría horas entre tus brazos, entre tus sabanas, o simplemente mirando tu rostro.  Es que me llenaste de momentos, esos que se quedan hasta que eres viejito, de los que te acuerdas después de años y aún sonríes. Que locos fuimos en lo oscuro de mi habitación, dos cuerpos, un corazón. Nos perdíamos, y me perdería mil veces más entre tus besos, recorrería tú cuerpo hasta que no quedará un lugar más por visitar. Hoy confieso que me quedaría ahí, sí mi amor, sería una nómada en tu cuerpo.