viernes, 23 de diciembre de 2011



Creo que tengo que reconocerte que estoy enamorada de ti. Desde el primer beso, la primera caricia, el primer abrazo. Llenaste mi cuerpo de todo tipo de sensaciones, viejas o nuevas, pero todas especiales. Me encantó conocerte, perderme en tus ojos, mirar tu sonrisa, probar tus labios, admirar tu cara, y volver a tocarlos. Estar en tus brazos es estar en el cielo contigo siento que vuelo. Me falta el aire, contigo tiemblo como nunca con nadie había temblado. Es que eres mi suelo, toda base que me mantiene en este momento. Si tú estás no hay más centro, no hay otro lugar al que prestar atención. Porque no hay nada más bonito que tú a mi alrededor. 

Hemos estado alejados mucho tiempo, 
casi un año sin ni siquiera preocuparnos el uno por el otro.
Fue así, porque tú lo quisiste así .. y yo, yo sólo lo respeté. 
Pero volviste aquí, ahora estamos bien incluso mucho mejor 
que hace un año, pues ahora sé que te quiero, sé que te necesito, 
sé que si no estás te extrañaré. Ya yo no quiero que te vayas,
ni que te alejes de mí, aunque entiendo, que quizás te quieras ir.
Siento que si no hablo ahora, que si no te digo que
estoy total e irremediablemente enamorada de ti
 tú jamás entenderás el porqué no quiero que te alejes.
 Y es que nos hemos equivocado, nos hemos hecho daño,
 y es posible que pienses que nada siento. 
Por eso quisiera tener una máquina del tiempo,
 regresaría todo y haría lo correcto contigo.