miércoles, 12 de junio de 2013

Desde que somos pequeños entendemos cual es nuestro hogar, conocemos el lugar donde vivimos o donde vamos a vivir. Entonces sabemos que ahí es donde vamos a crecer, a establecer nuestras raíces, a aprender a ser persona. Pero ¿qué es realmente un hogar?  Un hogar  no es ese sitio en el que creces sino ese sitio que te hace crecer. Es donde te sientes a salvo, donde crees que nada malo va a pasar, donde nada raro puede suceder. Es tu sitio en el mundo, el lugar para el que naciste. Pero yo creo que los hogares no con lugares, son personas. Es cuando estableces en alguien tu hogar cuando todo toma sentido, cuando esa persona se vuelve tu templo. Es ese momento en el que entiendes que con esa persona sea donde sea te sientes como en casa. Con quien no necesitas de nada más. Eso es un hogar. Aunque a veces tenemos que dejarlo, a veces nuestro hogar se aleja y nos queda tan distante y entonces es cuando entendemos lo vacía que se nos queda la vida. Sin un hogar todo pierde sentido, calidad e intensidad, sin un hogar pierdes todo lo conocido sin querer llegar a conocer más. Es una completa insatisfacción tenerlo lejos. Morirías por tenerlo cerca. Por eso te pido que vuelvas a casa. Aquí siempre espera tu hogar.

domingo, 31 de marzo de 2013

Quedan vacíos tan enormes. Quedaron huecos en mí tan difíciles de llenar y todo ahora parece tan complicado. Me siento un objeto, ese muñeco nuevo de cuando eras pequeño, ese que desde el momento que te lo compraron se convirtió en tu preferido hasta que llegó otro más nuevo aún. Fui un simple pasatiempo, eso que haces cuando no tienes más que hacer y estás aburrido. Sé que te serví de entretenimiento hasta que te cansaste, sé que no fui mucho más y tú no sabes cuanto duele. Es una sensación horrible sentirte usada, sentir que realmente tú no me quisiste como yo si, que no me sentiste como yo a ti. Realmente no me decepcionaste tú, me decepciono yo cada vez que intento encontrarme el fallo y veo que hay mil. Me decepciono cada vez que entiendo porque ni tú, ni nadie quiere compartir más que unos días de su vida conmigo. Siempre me quedo siendo una pequeña parte de la historia, unas páginas, con suerte un capitulo pero no mucho más. Yo no soy de las que llegan al fueron felices y comieron perdices. Ya no sé si habrá final feliz, o la historia infinita y eterna que me encantaría vivir y revivir todos los días de mi vida. Siento que no van a haber más príncipes, ni volveré a ser princesa. Siento que seré siempre doncella, que me usarán y usarán hasta que me vuelva inútil y ahí ni me quieran, ni me usen, ni sea nada. Y no sé cuando llegará ese momento pero estoy cansada.